¿Vale la pena eliminar el gotelé?
Durante años, el gotelé ha sido el rey indiscutible de las paredes en España. Su popularidad comenzó como una solución práctica y económica para disimular imperfecciones en la superficie de viviendas de nueva construcción. Hoy, el debate sobre si conviene eliminar el gotelé está más vigente que nunca. Las tendencias actuales priorizan espacios luminosos, acabados lisos y una decoración que evoluciona con los gustos del propietario. El dilema no sólo implica una cuestión estética, sino que afecta a la percepción del inmueble y a la experiencia diaria en el hogar. En un contexto en el que renovar ya significa repensar todo el entorno —de las habitaciones al jardín—, la decisión sobre el gotelé resulta cada vez más relevante.
¿Merece la pena quitar el gotelé? Origen y evolución de esta técnica en España
¿Qué es el gotelé y por qué fue tan popular en España?
El gotelé es una técnica de acabado para paredes que consiste en aplicar una mezcla espesa de pintura y materiales granulares sobre la superficie, generando una textura irregular de pequeños relieves. Surgió en España a finales del siglo XX, especialmente durante el boom de la construcción de los años 70 y 80. Se convirtió en el acabado predilecto para viviendas nuevas por su capacidad de enmascarar defectos del enfoscado y ahorrar trabajo y mano de obra cualificada. La rapidez, el bajo coste y la posibilidad de obtener un resultado aparentemente uniforme impulsaron su popularidad.
A diferencia de otros estilos decorativos, el gotelé respondía más a la necesidad de funcionalidad que a motivaciones estéticas. Era ideal para propietarios y constructores que buscaban eficiencia: no era necesario preocuparse por los defectos menores en las paredes, ya que el propio acabado los disimulaba a la perfección.

Percepción actual del gotelé: de solución práctica a acabado anticuado
Con el cambio de siglo, el gotelé cayó en desuso. La búsqueda de paredes lisas, limpias y modernas ha hecho que este acabado se perciba, en la actualidad, como sinónimo de vivienda antigua. Hoy, los compradores valoran la superficie uniforme y las amplias posibilidades de decoración que ofrece una textura lisa, alejándose de los relieves clásicos.
La universalización de estilos más internacionales y minimalistas, así como la llegada de nuevos materiales y técnicas (como el microcemento o el pladur), han relegado el gotelé a un segundo plano, convirtiéndolo en uno de los primeros elementos a eliminar en una reforma.
Ventajas clave de eliminar el gotelé para modernizar tu vivienda
Transformación estética y sensación de amplitud tras quitar el gotelé
Eliminar el gotelé supone una transformación estética inmediata. Las paredes lisas multiplican la sensación de amplitud, la luminosidad y el carácter contemporáneo del espacio. Grandes y pequeños interiores ganan en fluidez visual y la textura uniforme favorece ambientes más serenos y versátiles. Por ejemplo, Carmen, arquitecta madrileña, cuenta que tras eliminar el gotelé de su salón, el espacio “parecía el doble de grande y mucho más actual”.
Facilidad en mantenimiento y mayor libertad decorativa para paredes lisas
Las paredes lisas son mucho más sencillas de cuidar: ni polvo ni suciedad se acumulan en los relieves, lo que facilita la limpieza y reduce alergias. Estos acabados permiten cualquier color de pintura y una amplia gama de opciones decorativas, desde estanterías flotantes hasta galerías de cuadros. El cambio invita a experimentar y adaptar la decoración a las tendencias.
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Mayor facilidad para pintar sin complicaciones técnicas
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Libertad en la elección de papeles pintados, vinilos y cuadros
Revalorización del inmueble y comienzo de una renovación integral
Los expertos en vivienda coinciden: al quitar el gotelé, el inmueble puede ganar en valor y atractivo para futuros compradores o inquilinos. Suele ser el punto de partida para una intervención más global: cambio de suelos, actualización de mobiliario o renovación de la pintura en toda la casa. Esta acción desencadena una cadena de mejoras que impactan directamente en el confort y la percepción de calidad.
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Ventaja |
Impacto en la vivienda |
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Sensación de amplitud |
Espacios más grandes y luminosos |
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Paredes fáciles de mantener |
Menos polvo, limpieza sencilla |
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Valor añadido |
Mejor percepción entre compradores |
Desventajas y dificultades al quitar el gotelé: ¿vale la pena el esfuerzo?
Proceso complejo: tiempo, polvo y necesidad de manos expertas
Deshacerse del gotelé requiere tiempo, paciencia y, a menudo, la intervención de profesionales. El proceso implica picar, lijar, enmasillar y volver a pintar, lo cual genera polvo, ruido y molestias durante días. A diferencia de otras reformas, la eliminación del gotelé no se puede acelerar sin comprometer el resultado.
Un ejemplo común es el caso de familias que comienzan el trabajo por su cuenta y, ante la dificultad, acaban recurriendo a especialistas. La fase de pintura final, especialmente, determina el acabado.
Costes variables y posibles reparaciones ocultas tras eliminar el gotelé
El coste de eliminar el gotelé oscila en función de la superficie, el tipo de acabado y el estado previo de las paredes. Muchas veces, bajo el gotelé aparecen grietas, humedades o imperfecciones que requieren reparación, lo que incrementa el gasto y la duración del trabajo.
En la siguiente tabla puedes consultar los elementos que influyen en el presupuesto:
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Factor |
Incidencia en el coste |
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Metros de superficie |
A mayor superficie, más caro y laborioso |
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Estado inicial de las paredes |
Defectos ocultos encarecen el proceso |
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Acabado deseado |
Paredes perfectas suben el precio |
¿Cuándo no es imprescindible quitar el gotelé para mejorar una vivienda?
No siempre es necesario eliminar el gotelé para dar un aire fresco. En estancias poco relevantes o donde los muebles y la iluminación atenúan su presencia, una nueva pintura puede ser suficiente. También puede convivir con estilos vintage o con actualizaciones parciales, especialmente si el presupuesto es limitado.
El equilibrio entre esfuerzo, coste y resultado final debe guiar la decisión, primando la funcionalidad y el confort del hogar.

Alternativas prácticas al gotelé sin necesidad de obras profundas
Pinturas cubregotelé y materiales para renovar paredes fácilmente
Las pinturas cubregotelé han ganado terreno en los últimos años. Se trata de productos espesos que, aplicados en varias manos, ayudan a alisar la textura y ocultan parte del relieve. Son ideales para quienes buscan una solución intermedia sin acometer una obra importante. En pisos de alquiler o habitaciones infantiles, esta opción aporta una mejora visual y permite cambios rápidos de color.
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Fácil aplicación sobre la zona afectada
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Buena relación entre inversión y resultado
Pladur, revestimientos decorativos y microcemento como soluciones versátiles
Cubrir el gotelé con láminas de pladur es otro método cada vez más popular. Es rápido y garantiza un acabado liso. Los revestimientos de madera, piedra o cerámica ofrecen alternativas decorativas para destacar zonas concretas.
Igualmente, el microcemento, conocido por su durabilidad y aspecto industrial, puede aplicarse directamente sobre el gotelé mediante un proceso especializado, logrando una superficie moderna y resistente.
Papeles pintados y vinilos para transformar texturas sin obras
Los papeles pintados y vinilos de calidad, adaptados para paredes con relieve, permiten cambiar la apariencia sin eliminar el gotelé. Los modelos actuales incluyen diseños y grosores que disimulan la base, creando ambientes renovados de manera rápida.
Primer paso hacia la renovación integral: actualizar colores y acabados
Actualizar la pintura y los acabados de las paredes suele ser el inicio de una transformación global del hogar. Un simple cambio cromático puede modificar la percepción del espacio y servir de puente para siguientes mejoras, como la renovación de muebles o textiles.
Del interior al exterior: mantener coherencia estética al renovar el hogar
Importancia de renovar fachadas y zonas exteriores junto al interior
La mejora interior suele inspirar la actualización de fachadas, terrazas o jardines, buscando coherencia y continuidad visual. Así como se valora la pared lisa en el interior tras eliminar el gotelé, en el exterior se priorizan los revestimientos resistentes y la pintura adecuada para proteger la superficie frente a la intemperie. Estos detalles contribuyen a crear un entorno más atractivo y confortable.
Soluciones de pintura exterior, protección solar y revestimientos para confort
Más allá de la pintura tradicional, existen opciones como los revestimientos termoaislantes o protectores anti-humedad, que aumentan la durabilidad y el confort térmico. La elección de colores adecuados y tecnologías reflectantes ayuda a crear hogares agradables durante todo el año.

Terrazas, porches y jardines como extensiones naturales de la vivienda
Las zonas exteriores se han consolidado como extensiones vivas del hogar. Un patio o terraza bien adaptado traslada al usuario desde el confort interior al frescor y relax del exterior. Detalles como una barandilla renovada o una nueva capa de pintura en el muro convierten estos espacios en puntos fuertes del inmueble.
Toldos, pérgolas y redes de camuflaje: sombra funcional y estética exterior
Para quienes buscan sombra sin perder diseño, elementos como pérgolas, toldos o la opción de comprar una red de camuflaje para sombra se han vuelto imprescindibles. Estas redes, ligeras y ventiladas, aportan cobijo del sol y contribuyen a una estética desenfadada y natural.
Integrar soluciones de sombra para mejorar confort sin obras complejas
Del mismo modo que una elección inteligente de pintura para el interior renueva el ambiente tras quitar el gotelé, alternativas funcionales como comprar una red de camuflaje para sombra permiten optimizar el confort exterior y la estética de terrazas y jardines fácilmente, sin recurrir a obras importantes ni perder ventilación.
Pasos básicos para eliminar el gotelé correctamente y costes orientativos
Para quienes decidan finalmente eliminar el gotelé, es esencial seguir unas fases:
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Identificar el tipo de gotelé (al temple o plástico)
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Humedecer con agua si es al temple y retirar con espátula
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Lijar la pared y aplicar masilla niveladora
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Una vez seco, volver a lijar para perfeccionar la superficie
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Aplicar imprimación y la pintura final deseada
El precio varía según los metros a tratar, el estado de las paredes y la necesidad de reparación de imperfecciones. De forma orientativa, el coste por metro cuadrado puede oscilar entre 15 y 30 euros si se realiza con profesionales, a lo que habría que añadir las posibles reparaciones derivadas de la eliminación del gotelé.